Educación superior ¿privilegio de pocxs?

El cartel de Carondelet no ha saciado su hambre y sed con la imposición de políticas de guerra por parte de la clase que detenta el poder. El ex presidente de la cámara de comercio, representante de la burguesía quiteña, vocero del Fondo Monetario internacional a través del recorte inconstitucional del presupuesto de educación, quiere mantener a las hijas e hijos de los sectores populares sumidos en la ignorancia carentes del desarrollo de un pensamiento crítico.

El recorte de USD 98 210 190,78 afecta en el sistema de educación superior para 32 universidades y escuelas politécnicas públicas. En la UCE la reducción sería alrededor de 11 millones lo cual afectaría en actividades académicas y administrativas, según documento oficial firmado por la secretaria  del consejo Universitario Paulina Aremendaariz “El último recorte presupuestario determina un severo déficit económico que imposibilita el inicio de actividades académicas, por el cual el Honorable Consejo Universitario, por su responsabilidad con la sociedad, mantiene la suspensión del proceso de matriculación estudiantil hasta cuando el gobierno enmiende este error y restituya el presupuesto”. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos alerta sobre las repercusiones que tendrán en cuanto al acceso y calidad de educación miles de estudiantes del Ecuador; y en la vigencia de los derechos laborales de docentes y trabajadorxs de las universidades públicas. La desigualdad en el sistema de educación superior será en función de las características sociales o personales, o sus condiciones. De esta manera, es posible hablar de un distanciamiento educativo en función del nivel socioeconómico es decir de los estudiantes de los sectores rural, urbano – marginales. La educación superior dejará de ser un derecho para ser un cuasi mercado universitario, dado que la elección en el sistema de educación superior se regirá basada en “las leyes del mercado”, privilegiando a las familias con mayores niveles económicos y socioculturales mientras que las familias pobres tendrán que elegir entre la sobreexplotación y endeudarse toda una vida para soñar con poder consumir lo que era un derecho, la educación superior.

En las universidades donde  asisten lxs hijx de quienes venden su fuerza de trabajo, la calidad y dignidad no existe. El hacinamiento estudiantil, “los gallineros”,  aulas con bancas de metal oxidadas y pisos de tablas con madrigueras de ratas, las amanecidas haciendo fila de más de 500 personas por una  matrícula en la misma carrera profesional, los profesores vendiendo copias para pasar las notas, la impunidad para docentes  acosadores, bibliotecas que funcionan como bodegas se convierten en características principales de las instituciones públicas de educación superior.

Mientras las universidades para  los ricos son espacios de reproducción social, ideológica, cultural de las élites para perpetuar su linaje económico, social, cultural, político etc., con infraestructuras que se asemejan  a centros comerciales en las cuales se ofertan profesiones en las que el pago de un semestre equivale a 10 semestres de una universidad pública. Ante la desidia y la miseria lxs estudiantes de la UCE se manifiestan al realizar plantones por la defensa de la educación exponiéndose al riesgo de contagio en la pandemia.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s